El apellido Poratti: notas históricas y etimológicas
A lo largo de los años, su grafía presenta diferencias: puede aparecer escrita con una o dos r, con una o dos t. Su origen: la palabra puerro, de la cual ya aparece una gran línea genealógica, pero a la que no nos dedicaremos aquí por haber otros estudios al respecto. "Porro" es un apellido antiguo linaje con fuerte presencia en Milán. En el siglo XII se cita a un tal Porreto de Porris y en su blasón tenían tres puerros "al natural". No era raro esto en la heráldica lombarda del bajo medioevo. "Porreto" vendría a significar "los pequeños Porros".
¿Por qué elegir una planta -el puerro- como apellido o emblema? Por una cuestión de apodo, de oficio agrícola, de "armas parlantes" (se lo usa porque a eso suena el apellido, no porque el apellido venga de ellos), como un signo identificador o como topónimo (por venir de algún lugar del cual se ha sacado ese nombre).
Si hablamos de Milán, de Lombardía, hablamos de un río importante que es el Po. El valle que los rodea da lugar a la "llanura padana". Este es un buen lugar para cosechar puerro, que es una vegetal antiquísimo. Ya aparece en Egipto y en la misma Biblia.
Antes de avanzar, descartemos una palabra que no tendría relación con nuestro apellido. Lo digo en condicional porque no soy experto en el idioma en que está escrito, que es en tamil, uno de los idiomas más importante de la India, y también el idioma oficial en Sri Lanka y Singapur. La palabra en cuestión es புரட்டி , que en letras latinas puede ser escrita como "puratti" o como "poratti", y que es una forma coloquial para decir algo así como "dar vueltas", "sacudir", "zarandear"... Haciendo esta aclaración, volvamos con el apellido italiano.
La terminación -atti y otras relacionadas (-ato, -atto y -ati) es un sufijo con fuerte presencia en la región veneto-lombara y en Triveneto. Respecto a la primera parte del apellido ("Porra-", donde la "a" se funde con la de "-atti") hay varias teorías: una, la que es presentada como con más peso, dice que viene del vegetal puerro. Otra teoría es que sería un topónimo derivado de "Porus", de "Poros" o de algún nombre similar, que puede significar "paso", para otros "pequeños" (de "paulus"), y para otros que podría derivar de una de las familias patricias latinas relacionada con los sacrificios con cerdo.
Otra curiosidad que podemos nombrar es que Poratti podría ser una forma arcaica o regional de decir Portatti, ya que la t intervocálica a veces se elidía o se suavizaba en el habla local y los escribanos reflejaban esas variaciones en la antigua grafía lombarda o pavesa, de la que pertenecía Milán, Magenta, Ossona, etc. Así también, en muchas formas de hablar del norte de Italia (especialmente lombardas, piamontesas y emilianas), era muy común reforzar o duplicar ciertas consonantes intervocálicas —sobre todo r, l, t y n— para marcar una acentuación fuerte o una pronunciación más cerrada. Por ejemplo: pera → perra (como diminutivo afectivo o variante dialectal); cola → Colla; tono → tonno; cara → carra (en algunas áreas lombardas antiguas). Esto no siempre era una “regla gramatical”, sino una tendencia oral que luego podía fijarse en la escritura de un apellido, dependiendo de cómo el escribano lo oyera. Pero, en fin, la duplicación de la “r” probablemente surgió por influencia dialectal lombarda o piamontesa, al intentar reflejar una pronunciación más fuerte. Porati y Porrati son, muy probablemente, variantes del mismo apellido, diferenciadas sólo por la grafía local o por la interpretación del escribano. Aunque la evolución de Portati a Porati es también altamente verosímil. También me gustaría nombrar otro fenómeno lingüístico que es el rotacismo, por el que la letra l intervocálica pasa a r. Es un fenómeno que se da en muchos dialectos lombardos y emilianos. Depende del origen del apellido, el mismo pudo haber sufrido uno u otro fenómenos lingüístico.
Hemos nombrado dos ciudades: Milán (con algunas ciudades vecinas) y Venecia. En ellas ya veremos que hay presencia de Porattis. Entre ambas ciudades hay unos 270 kilómetros, unas 4 horas en carro o carroza en tiempos antiguos, varios días a pie, distancia que en el siglo XVI era perfectamente recorrible, sobre todo por comerciantes, artesanos itinerantes, o familias desplazadas por guerras, pestes o cambios políticos.
Pero, retomemos el hilo histórico. Porque, en principio, ya encontramos un este apellido hace casi mil años. En efecto, hemos nombrado más arriba a un tal "Porreto" en el siglo XII. Pero ya en el mismo siglo hallamos el apellido "Porrati". Para ellos retrocedamos al año 1175, a una venta que un tal Bertrand d'Arenes y su hijo Petrus Bernardus hacen de un molino, una eclusa, una fuente, varios terrenos y olivares a la abadía de Saint-Sauveur de la localidad francesa de Nîmes ("Nemausus", en Occitania, Languedoc) por unos "1.900 melgorienses". Entre los testigos de esa venta aparece un tal Guidonis Porrati, del cual no sé dice qué es. Quizás un fraile, quizás un abad, quizás un vecino.
80 años después, en la misma abadía, nos encontramos con un Porrati vinculado a eclesiásticos o notarios. Quizás su nombre era Johannes o quizás su nombre empezaba con G. Pero lo cierto es que el apellido aparece también este año en esta misma abadía de Nîmes, Francia, en 1256. Este "Porratum" o "Porratus" (nominativo de "Porrati") aparece como fundador, propietario o primer abad del monasterio que menciona. En Nîmes (cuyo nombre latino era Nemausus), hacia el siglo XII se hablaba la lenga d'oc, llamado también provenzal o "antiguo occitano". No decimos que "Porratum" o "Porratus" tengan origen provenzal, solo estamos recordando datos para tener en cuenta por si fuera necesario hacer una búsqueda en esa región.
En otro documento de la república de Venecia, llamado La Serenissima, se da permiso a un tal Antonio Porati, Porrati o Poratti y a su familia a hacer representaciones teatrales religiosas con muñecos, representando escenas o misterios de la vida de Jesús, en la actual Croacia.
Hacia 1746 se menciona que había ya uno o dos Poratti como cabezas de familias, de entre las 98 que había en Ossona (Milán), que había sido convocados a una asamblea local.
En esta misma localidad, en 1795 encontramos a un tal Pasquale Porati, un hombre de 35 años (por tanto nacido hacia 1760), herrero (“ferraro”) de profesión. En 1795 era cónsul del pueblo de Ossona (una figura local, algo así como un delegado o representante civil, aunque ya con poca autoridad). Se lo describe con un toque casi humorístico: dice que no sabía cuántos habitantes tenía el pueblo, pero que, como para compensar su ignorancia, aportó un detalle curioso sobre los derechos feudales: que en la plaza había cuatro moreras (“moroni”) y que el antiguo señor feudal hacía recoger sus hojas, aunque no se sabía bien si esas moreras eran propiedad privada del señor o parte del feudo.
Entre 1854 y 1858 nos topamos en la región de Lombardo-Véneto con un renombrado farmacista llamado Giusseppe Poratti. Milán quedaba dentro del imperio austríaco.
En 1861, en Görz (hoy Gorizia, Italia), cuya región entonces pertenecía al Imperio Austríaco, aparece el señor ingeniero Anton Poratti, víctima de un robo. El documento es un acta oficial escrito en alemán que dice que la noche del 14 al 15 de enero se cometió un robo con fuerza en perjuicio del ing. Anton Poratti, probablemente un carpintero experimentado de una caja fuerte dinero en plata, en cobre, monedas especiales y billetes (florines). Parece que ese tal Anton o Antonio Poratti era un hombre con grandes ahorros o encargado de fondos (le fue sustraída algo así como 100.000 dólares si lo pasáramos al dinero de hoy. Entre las cosas robadas había un anillo dorado, con cabellos grises entrelazados, con la inscripción: “Josef Poratti 1856”.
En 1869, en la revista Euterpe, con la soprano María Rovaglia Poratti, en Milán. En 1888, en Verona, con Laura Poratti fu Angelo, y en 1889 con el intendente municipal, el doctor Bartolo Poratti.
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